domingo, 30 de diciembre de 2012

2012

2012, un año que poco recordaré, puesto que no hubieron muchas cosas buenas para mí, sino todo lo contrario. Conocí personas, el trato perdido con otras volvió, y algunas simplemente comenzaron a formar parte de mi pasado, del 2012.

A 1 día de terminar el año, no me siento emocionado por empezar otro, pues no creo quen este suceda algo que cambie mi vida de alguna manera. Algunos dirán: "Claro, con ese pesimismo nada vas a conseguir", y puede que tengan razón, soy muy pesimista, pero es que simplemente me cansé desperar, esperar una llamada de alguien que sólo quiera saber de mí, de una oferta de trabajo en alguno de los tantos lugares que dejé mi curriculum, desperar un mensaje della, desperar queste blog no sólo lo lean 5 o 6 personas por entrada, desperar algo de las personas, desperar, esperar y esperar. 

Siempre he sido de las personas que dicen: "Si quieres algo búscalo por ti mismo sin excusas", pero mempecé a dar cuente de que la vida se trata más desperar cosas, el vídeo de tu canal favorito de youtube, desperar a la comida, esperar la quincena, y muchas otras cosas más. 

No espero nada del año que viene porque al parecer, por muchas cosas que haga, por mucho que mesfuerce, mi vida no va a cambiar y seguiré igual que como estoy ahora, esto no es vida, por eso no extrañaré este año. 


Adiós 2012, año en quel mundo debió acabar y no lo hizo. 
Hasta nunca.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Moriremos todos


El supuesto fin del mundo es mañana, sinceramente a mí me vale verga, pero hay que hablar del tema porque está de moda.




Desde tiempos inmemorables, se ha hablado del fin del mundo, han habido ciertos profetas, como Moises o Noé que, en su tiempo alertaron a la humanidad de calamidades catastróficas, especialmente con Noé, en su caso fue completamente un reinicio para la humanidad, claro, suponiendo que todo eso haya ocurrido de verdad. 

Tal día como hoy, no creemos tanto en adivinos o profetas, sólo unos pocos se dejan llevar por esas cosas tan poco científicas e improbables, pero para todo en el mundo hay una excepción, en esta, los mayas. Como sabemos "La civilización maya habitó una gran parte de la región denominada Mesoamérica, en los territorios actuales de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y en el comprendido por cinco estados del sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, con una historia de aproximadamente 3000 años". Wikipedia. 

También, son los encargados de sembrar el miedo y el pánico en nuestra actualidad, ya que muchos creen que finalizará el mundo sólo porque a ellos les dio flojera continuar con un calendario que ellos ya no podrían apreciar, o probablemente se les acabó el material con el que los hacían, o al esclavo que hacía el calendario se le fracturó la muñeca, ¿qué se yo?. El caso es que, aprovechándose de esta posible profecía, muchos la difundieron por internet y comenzaron a vender productos para "salvarnos del fin del mundo". Edificios bajo tierra extremadamente lujosos, casas en las montañas más altas, un poco menos lujosas, pero igual de ridículo, y muchas otras cosas más, como trajes contra ondas solares o algo así. Digo que son ridículas, porque en primer lugar, no tenemos claro el cómo del fin del mundo, tal vez sea un terremoto, un tsunami, tal vez llueva durante una semana sin descanso, el sol explote y nos jodamos, en fin, cualquiera que sea el caso, si llega a ser un "fin" es imposible que nos salvemos. Ay sí, el sol explotó, destruyó la Tierra pero el edificio subterráneo en el que yo vivía quedó milagrosamente a salvo y ahora estamos flotando en el espacio, luego vinieron unos extraterrestes, nos llevaron a su planeta, procreamos una raza perfecta de humano-alienígena y vivimos felices por siempre. Eso es ridículo. Cuando estemos en el 23 de diciembre, sólo habrá más gente millonaria, y más gente pobre que gastó el poco dinero que tienen en algo que los podría salvar de un hecho que no ocurrió, sólo se quedarían con una casa de verano poseedora de una excelente vista al núcleo de la Tierra o trajes que usarán para jugar a los astronautas cuando estén aburridos.



Según la primera información que tuve del fin del mundo, nos pondremos en el centro del universo o algo así, y tendremos 72 horas de oscuridad en la que cualquier cosa eléctrica deje de funcionar, otra dice que viviremos en oscuridad por más tiempo, casi eterna, provocando así, una era del hielo. Luego, seguí viendo vainas que se salían del tema: según, las olimpiadas pasadas serían un ritual para que un príncipe, creo que el de Inglaterra fuera coronado como el rey del mundo. Continué viendo vídeos, y algunos otros relacionados al día de mañana decían que habrán cambios, aunque algunos exageraban diciendo que volaremos, correremos a grandes velocidades, nadaremos como peces y cosas así. Confió un poco más en esta última teoría, el fin del mundo es algo un tanto absurdo, si ha de pasar algo, sería un cambio, tal vez mutemos, nos hagamos más altos, inteligentes, rápidos o incluso volemos, como mencioné anteriormente, pero es algo que no sabemos, y por lo que debemos esperar. 

En las películas de ficción, cerca del clímax, pasa algo que amenaza con la vida de pueblos, ciudades, países e incluso el mundo, como es ficción siempre habrá un héroe, un batman, un superman, un ironman, un hulk, un thor, un lo que sea que termine por salvaguardar a las personas comunes, a los tú y los yo. Lamentablemente, lo que más se puede acerar a esos héroes que admiramos incansablemente y con los que alguna vez soñamos ser, son esos líderes que nosotros elegimos, y ellos sólo harán sus maletas, se montarán en un cohete y se irán a Marte, abandonándonos, para ver como nosotros, los que los elegimos, la gente "común", nos vamos a la mierda. 

Lo que yo creo es que habrá gente tan cagada que se suicidarán miles, tal vez millones ese día, y eso provocará algún tipo de cambio político en el mundo. En caso de que pase algo, ni el mismo Dios podría salvarnos, pues él, sería el responsable de nuestro fin y en cualquier caso, lo entiendo ¿Para qué querría yo millones de hormigas que no me obedecen?.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

I'm back, beibi

¡Vaya! Sí que tenía abandonado este blog, creo que lo retomaré haciendo algunos cambios en el contenido, pero hoy, haré un post un poco más personal, cosa que no me gusta mucho, pero soy un lunático después de todo.

Comenzaré con el motivo de mi regreso, la razón por la que todos los hombres vivimos: una mujer. 

Una hermosa chica que lleva tatuado su nombre en más de uno de mis post, tweets y estados de facebook, con la que había perdido todo tipo de contacto hasta hace no mucho. A decir verdad, pensé que era una especie de fantasma, pues mucha gente, en ese momento, estaba reapareciendo en mi vida, algunos por casualidad, otros por causalidad. Luego de una corta, pero no aburrida charla, me di cuenta de que me alegraba su regreso, en verdad me alegraba y, de hecho, me alegra verla entre mis contactos cada día. 

Hablo de esta dulce señorita porque es la razón por la que decidí retomar este blog abandonado que unos muy pocos leen; y entre esos pocos... tú. Aún durante el tiempo en que no nos hablamos, ella seguía visitando este sitio decadente cada que yo publicaba algo, y muy seguramente, leerá esto sin que yo le de algún tipo de señal. En fin, una noche (la de ayer si estás leyendo esto el día en que fue publicado), por neta casualidad, descubrí que me había dedicado un post en su blog, el cual, orgullosamente digo que tiene gracias a mí. Tal vez no fue casualidad, tal vez ella quería desde lo más hondo y profundo de su ser, que yo leyera aquellas tan conmovedoras palabras que reflejaban sus sentimientos más puros e inocentes, y lo leí, lo leí y lo releí hasta el cansancio (por decirlo de alguna manera, pues no me canso de leerlo). Esa confesión (porque para mí lo fue), me puso al tanto de muchísimas cosas que desconocía, de lo que sintió el último día que nos vimos, de la influencia que tuve sobre ella sin darme cuenta, algunas otras cursilerías que no mencionaré, y finalmente de un talento que yo no había percibido en mí. Olvidé lo que iba a escribir a continuación... En todo caso, su post me motivó a escribir de nuevo, a escribir aquí, así que me estarán leyendo bastante seguido... hasta el 21 de diciembre, día en el que moriremos todos por blasfemes.