"Todos somos iguales" Siempre me ha hecho reír esa
frase, es cierto que todos somos humanos, cometemos errores e incluso algunos
hacemos las mismas actividades pero no por eso somos iguales. Es como decir que
todos los perros son iguales por el simple hecho de ser perros.
Eso de que todos somos iguales frente a los ojos de Dios
también es falso, incluso él nos tiene a cada uno en las categorías de
"Pecadores" y "No tan pecadores", para él no es lo mismo un
criminal que le ha quitado la vida a docenas de personas que un trabajador que
lucha día a día para tener dinero en su bolsillo.
Que todos tenemos los mismos derechos y por eso somos
iguales... Sí, quizás, pero no a todos nos dejan tener esos derechos por los
que tanto aclamamos. ¿Qué pasa con esos niños que son utilizados para hacer
trabajos forzados, que son obligados a prostituirse, e incluso obligados a
matar? Ellos sí son iguales... Para el que los está utilizando.
La vida está llena de desigualdad, pensarás que lo que yo
digo es discriminación, ¡Y no! no lo es... Es estar consciente de que la
desigualdad no es mala, el mundo no necesita que todos seamos iguales, el mundo
necesita que todos seamos diferentes y evolucionemos para llenarlo de distintos
colores.
Excelente entrada, Alfonso.
ResponderEliminarAl inicio algunas comparaciones me parecieron irónicas y otras muy buenas, pero el final me pudo sorprender, ciertamente necesitamos ser diferentes, insisto "si fuésemos iguales ¡qué apatía!"
Jamás he creído que seamos iguales... ni diferentes.
"Tan iguales, pero tan diferentes... tan diferentes, pero tan iguales"
Saludos. Heriberto VV.